miércoles, 1 de octubre de 2014

Todo tiene su Hora.

No se puede dar un paso más largo de lo que la pierna da; los bueyes ubicados detrás del arado no funciona. Cada cosa tiene su tiempo, su orden y su hora.
Dios creó el mundo en seis días y descansó en el séptimo. Él pudo haber creado todo en un sólo día, pero lo hizo todo en su tiempo, para enseñarnos a nosotros que todo tiene un día, una hora, y que TODO, ABSOLUTAMENTE TODO LLEGA. (Eclesiastés 3:1)