viernes, 3 de octubre de 2014

Eternidad en nuestros corazones.

El Urgente del mundo es que corras, te preocupes, y que todo lo soluciones ya. El Urgente de Dios es que te pares, confíes, y que todo lo dejes en Sus manos para que se solucionen en Su tiempo.
A Dios no le preocupa tus preocupaciones, Dios ya se ocupó de cada una de ellas hasta el más mínimo detalle.
Despreocupate, eres eterno en Cristo Jesús. Despreocupate, el Cielo gobierna, siempre!!! (Eclesiastés 3:11)