domingo, 9 de noviembre de 2014

Cuentas con un Dios bueno y fiel.

Dios no necesita enviarte ni nube ni lluvia para suministrarte una abundancia de agua. Él no depende de métodos ordinarios, sino que puede sorprenderte con Su Poder.
Aunque las cosas no siempre salen de la manera que esperas, o supones, sin embargo, siempre terminas viendo la provisión de Dios.

Cuentas con un Dios bueno y fiel; un Dios que si le estás pidiendo lluvia, te conviene tener un paraguas a mano. (2Reyes 3:17)